Las Tecnologías de la Información
y la Comunicación, también conocidas como TIC, son el conjunto de tecnologías
desarrolladas para gestionar información y enviarla de un lugar a otro. Abarcan
un abanico de soluciones muy amplio. Incluyen las tecnologías para almacenar
información y recuperarla después, enviar y recibir información de un sitio a
otro, o procesar información para poder calcular resultados y elaborar
informes.
Si elaborásemos una lista con los
usos que hacemos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación sería
prácticamente interminable:
•
Internet de banda ancha
•
Teléfonos móviles de última generación
•
Televisión de alta definición
Los anteriores son algunos de los avances que
nos resultan más cotidianos. Pero hay muchos más:
•
Códigos de barras para gestionar los productos
en un supermercado
•
Bandas magnéticas para operar con seguridad con
las tarjetas de crédito
•
Cámaras digitales
•
Reproductores de MP3
Las Tecnologías de la
Información y la Comunicación están presentes en nuestras vidas y la han
transformado.
Esta revolución ha sido
propiciada por la aparición de la tecnología digital. La tecnología digital,
unida a la aparición de ordenadores cada vez más potentes, ha permitido a la
humanidad progresar muy rápidamente en la ciencia y la técnica desplegando
nuestro arma más poderosa: la información y el conocimiento.
Hoy en día es imposible encontrar
un solo instituto dedicado a investigar la ciencia y evolucionar la técnica que
no disponga de los mejores y más sofisticados dispositivos de almacenamiento y
procesado de información.
Pero no sólo eso, las Tecnologías
de la Información y la Comunicación han transformado la gestión de las empresas
y nuestra manera de hacer negocios para:
•
Comunicarnos con nuestros clientes.
•
Gestionar los pedidos y las ventas.
•
Promocionar nuestros productos.
•
Relacionarnos con la administración pública.
En todas las áreas de la gestión
empresarial, las Tecnologías de la Información y la Comunicación han
transformado nuestra manera de trabajar liberándonos de las cargas más pesadas,
optimizando nuestros recursos y haciéndonos más productivos. Gracias a ellas,
somos capaces de producir mucho más, de mejor calidad, invirtiendo mucho menos
tiempo.